Historia de una cirugía ocular: (Recuperación
cirugía ocular astigmatismo miope):
"No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas."
Séneca (2 AC-65) Filósofo.
Séneca (2 AC-65) Filósofo.
Es
muy grato para mí poder dirigirme nuevamente a ustedes, queridos lectores, en
el relato de un nuevo tortuoso postoperatorio, como lo es el de la visión. Muchos recordarán el post de la circuncisión y se cagarán de la risa. Los que no, léanlo.
Antes de comenzar debo destacar que uso lentes de montura desde los ocho años
de edad, durante un examen de admisión a un colegio, los maestros encargados de
la elección se percataron de que no veía un coño de la madre. “Un asunto
hereditario, patológico”, decían… Debido a que mi madre tiene aproximadamente
veintitrés en cuanto a dioptría se refiere, en cada ojo.
Debido
a esto mi infancia básicamente fue bastante molesta en cuanto al desarrollo de
las actividades cotidianas: deportes, aprendizaje, chicas, lentes rotos, tirar, entre
otros. Hasta el momento de la operación tenía 6,30 dioptrías en cada ojo miope
y 0,75 de astigmatismo.
Ahora
bien, vamos al grano:
Todo
comenzó un día normal en la cita con el oftalmólogo, durante las primeras citas
te revisan el ojo de arriba abajo para cerciorarse de que seas material de
operación. De hecho, antes de poder operarte deberás pasar la exhaustiva
revisión de un retinólogo (Especialista de la retina) que es el encargado de
descartar posibles predisposiciones a sufrir un desprendimiento de retina, lo
cual haría inviable la cirugía y sería prudente tratar primero hasta
estabilizar. Algo así es la cosa y por ahí van los tiros.
Esta
cita con el especialista de retina es si se quiere lo más molesto de toda la
etapa preoperatoria ya que te incrustan un aparato en el ojo para examinar
detenidamente y de paso cabe destacar que sales de allí con la pupila dilatada.
Si quedas bien con todo esto, deberías poder tener fecha para la operación.
En
mi caso, la técnica aplicada fue LASIK (Laser assisted in Situ Keratomileusis)
es una cirugía refractiva para la corrección de la miopía, hipermetropía y
astigmatismo. La cirugía LASIK se hace por un médico oftalmólogo que utiliza un
láser de baja potencia para poder corregir la forma que tiene la córnea de
manera que la visión del paciente mejore. En la mayoría de los casos la cirugía
LASIK es una medida permanente para que el paciente deje de utilizar anteojos y
lentes de contacto. (Fuente: wikipedia). Cabe destacar que este tipo de
operación es completamente segura, los riesgos son escasos. La duración es de
aproximadamente 20 minutos (10 minutos por cada ojo), y en mi caso no existió
dolor alguno.
Llegando
el día de la operación, te colocarán unas gotas de colirio que funcionan como
anestesia (Sí, olvídate de las inyecciones dolorosas). Tres en cada ojo para
asegurar que se encuentre bien dormido. Al ingresar en el pabellón te colocan
una especie de trapo quirúrgico en el rostro para que solo poseas visión a
través del ojo que te van a operar primero. (Trapo que luego rodarán al momento
de aplicar el láser al otro ojo).
Te colocarán posteriormente
lo que sería lo único molesto en exceso de toda la operación, en mi opinión. Un
aparato con el cual te levantan los párpados hasta romperte las pestañas para
evitar que cierres los ojos durante la operación. Luego de arrojar un líquido
helado en el ojo te aplicarán un corte en la retina y dejarás de ver por ese
ojo durante unos momentos, aquí viene lo bueno… Sentirás el leve toque del
láser que desprenderá suavemente un olor a parrilla o a comida (Sí, es tu ojo,
asándose).
Durante este proceso es
normal que te pidan que fijes la mirada en un punto determinado como por
ejemplo una luz roja. Mientras haces esto se pueden ver combinaciones de
colores extravagantes que te dan la impresión de estar drogado con LSD.
Después de aplicar el láser,
retocar todo y arrojar nuevamente un líquido helado en tus ojos. Te levantarán
y llevarán hasta mostrarte el exterior a través de una ventana. El día lucirá
hermoso, y será el primero de tu nueva vida como no cegato.
Te colocarán una especie de
lentes protectores pegados con cinta adhesiva para evitar que hurgues con tus
manos tus ojos y pierdas la operación. No hay de qué preocuparse ya que estos
lentes suelen quitarlos al próximo día o máximo al tercer día cuando regreses a
la consulta para verificar la recuperación.
La operación en sí es
bastante sencilla ya que no requiere la molestia de una gran cantidad de exámenes
operatorios de sangre, cardiólogo, orina… como en otras intervenciones
quirúrgicas de mayor complejidad.
01/07: día de la operación.
Luego de llegar a tu casa es recomendable que duermas hasta el día siguiente o
te mantengas con los ojos cerrados a oscuras. Ya que cualquier destello de luz
o forzar la vista innecesariamente puede llegar a ser bastante molesto.
02/07: día de la consulta:
el Doctor hará la revisión de tu dioptría. Usualmente cuando son pacientes con
alta miopía (como en mi caso) la recuperación suele ser más lenta y lleva más
tiempo, por esto mismo cualquier examen arrojaría valores alterados. Podrás ver
a distancia perfectamente, sin embargo, las letras más pequeñas todavía no
estarán disponibles. Ten paciencia, descansa, cumple con tus gotas y procura no
llevar sol ni forzar la vista.
08/07: cumplir una semana de
operado. La visión estará mucho mejor, ya podrás ver TV por breves períodos de
tiempo y no sentirás esa jaqueca que te daba al principio. Seguirás con el
tratamiento de gotas, sin hacer ejercicios, saliendo a la calle con lentes de
sol que tapen completamente el ojo. Procura no ingerir bebidas alcohólicas,
tener mucho cuidado al bañarte ya que no puede entrar agua directamente en el ojo
y no andar solo de noche ya que por las últimas horas del día, suele disminuir
considerablemente la capacidad de visión durante las primeras semanas.
10/07: segunda cita con el
doctor para revisión y chequeo. Ya podrás leer las letras pequeñas que tanto te
preocupaban (o casi). La visión se va recuperando y poco a poco puedes
integrarte a tu vida cotidiana. Es normal que veas nublado y que tengas
problemas para enfocar durante las primeras semanas. Recuerda siempre tener
contigo las gotas humectantes, te pueden sacar de apuros.
13/07: día en el que redacto
este post. Podrán imaginar que ya la recuperación está mucho más avanzada. Sin
embargo, no me puedo sumergir en piscinas ni playas durante tres meses. (Al
cabo que ni quería, voy a la playa cada 84 años). Lo importante es que ya puedo
regresar a mis actividades cotidianas, como el trabajo, cosas de la UNI, entre
otras…
Mi consejo: dejen el miedo y
la sinvergüencería, si eres un ciego como lo era yo (que no distinguía a más de
2 centímetros nada), y tienes la oportunidad de operarte... Atrévete. No duele,
es rápido y de paso te tomas unos días de descanso para meditar y poner algo de orden en tu mente. ;)
















